La lógica, ese concepto tan volátil en el fútbol moderno
Bienvenidos a la mesa de análisis de ‘Pasión y Pelota’. Tras cerrar la fase de grupos en las sedes de Estados Unidos, México y Canadá, no puedo evitar sentir una mezcla de alivio y decepción. Algunos gigantes se han paseado, sí, pero otros han tenido que recurrir a la épica o a la calculadora para salvar los muebles en estadios como el MetLife o el Estadio Azteca. Estamos ante una competición donde la jerarquía se ha vuelto un traje que a muchos les queda, irónicamente, demasiado grande.
La paradoja del poder: Quién camina y quién cojea
Lo de Argentina bajo la batuta de Scaloni es para estudiar en las academias de táctica. No se trata de individualidades, sino de una arquitectura colectiva donde Enzo Fernández dicta el ritmo del metrónomo y Lautaro Martínez, en su faceta de finalizador implacable, aprovecha la presión asfixiante que ejerce el equipo para recuperar en campo contrario. El ‘Dibu’ Martínez sigue transmitiendo esa seguridad que cualquier equipo aspirante necesita bajo palos. En la vereda de enfrente, selecciones como Francia, con un Mbappé que parece correr sobre raíles, y Brasil, que con Vinícius Jr. ha recuperado el desborde como religión, parecen ser los únicos que, por momentos, ignoran que están en una Copa del Mundo por la facilidad con la que resuelven los bloques bajos.
La gran decepción, sin duda, es ver a potencias históricas sufriendo ante esquemas defensivos que, hace una década, habrían sido desmantelados en 45 minutos. Mientras tanto, hay que quitarse el sombrero ante la revelación: México ha terminado con una fase de grupos impoluta (9 puntos, 6 goles a favor, 0 en contra), un recordatorio de que la organización táctica supera al marketing.
El podio numérico
| Jugador | Goles | Asistencias |
|---|---|---|
| Lionel Messi | 8 | 4 |
| Kylian Mbappé | 8 | 0 |
| Erling Haaland | 7 | 0 |
| Michael Olise | 0 | 5 |
| Bruno Guimarães | 0 | 4 |
Reflexión final
Mientras Kane y Bellingham siguen buscando ese punto de ebullición definitivo para Inglaterra, el resto del planeta observa cómo los datos de pases efectivos de jugadores como Aurélien Tchouaméni nos recuerdan que, sin control en la medular, el fútbol de élite es solo un caos organizado. La fase eliminatoria será un campo de minas. No digan que no se los advertí.
Atentamente,
Jacinto Perplejo
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Foto: Generada por IA (Flux Pollinations) / Licencia Libre (Ilustración IA)