La insoportable levedad de ser favorito
El fútbol asociación moderno ha dejado de ser un feudo de apellidos ilustres para convertirse en un tablero de ajedrez donde el rigor táctico no entiende de historias. Mientras observamos cómo selecciones como Francia y Argentina caminan con paso firme hacia la siguiente fase en las sedes de Estados Unidos, México y Canadá, otras potencias tradicionales parecen haber olvidado cómo se gestiona la presión. El Mundial 2026 ha demostrado ser un ejercicio de pragmatismo: quien no ajusta sus piezas, se queda fuera.
El laboratorio de Scaloni y el orden táctico
Resulta fascinante observar a la Argentina actual, no por una individualidad, sino por su cohesión en los estadios norteamericanos. Scaloni ha construido un sistema donde la rotación y la presión tras pérdida son dogmas innegociables. La labor de contención de Enzo Fernández, equilibrando el bloque medio, junto a un Lautaro Martínez que se sacrifica en la presión alta y un ‘Dibu’ Martínez que da seguridad jerárquica, permite que el equipo no dependa de arrebatos heroicos. Es táctica pura, un ejercicio de contención y transiciones rápidas que les ha permitido cerrar el grupo con pleno de victorias.
Las revelaciones y las decepciones
Mientras Brasil, con un Vinícius estelar, y una Inglaterra liderada por la potencia goleadora de Harry Kane y Jude Bellingham mantienen la compostura en los estadios de la FIFA, otros sufren. Marruecos se ha erigido como la gran revelación, compitiendo de tú a tú en el Grupo C. Por otro lado, la fragilidad defensiva de algunas selecciones que se creían seguras invita a la reflexión: el rendimiento de equipos como Uruguay o Corea del Sur ha sido una lección de humildad táctica.
| Jugador | Goles | Asistencias |
|---|---|---|
| Kylian Mbappe | 10 | 4 |
| Erling Haaland | 7 | 0 |
| Jude Bellingham | 7 | 0 |
| Michael Olise | 0 | 7 |
| Bruno Guimarães | 0 | 4 |
Los datos son fríos, pero no mienten. Mbappé es un caso aparte, una anomalía estadística con 10 goles, mientras que la capacidad creativa de Michael Olise ha sido el pulmón de una Francia que no perdona. La efectividad en el pase sigue siendo el termómetro real; equipos que abusan de la posesión sin sentido, como vimos en grupos con eliminaciones prematuras, están pagando el precio de un fútbol caduco. El Mundial está vivo, pero solo para aquellos capaces de mutar su propuesta según la necesidad del encuentro.
Atentamente, Jacinto Perplejo.
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Foto: Generada por IA (Gemini Imagen) / Licencia Libre
Por Jacinto Perplejo